Ministerio de Ciencia e Innovación

Identificación del parásito que provoca la leishmaniosis mediante el reciclado de datos genómicos

Foto de Jimmy Chan (pexels)
CIBER | viernes, 8 de julio de 2022

Parásitos de gran importancia médica como Leishmania, protozoo responsable de la enfermedad de la leishmaniosis; o el Trypanosoma, un protista que puede provocar la enfermedad del sueño, se caracterizan por la presencia de miles de moléculas circulares de ADN que forman una estructura conocida como cinetoplasto, dentro de las mitocondrias. El estudio de estos maxicírculos, equivalentes al genoma mitocondrial de otros eucariotas, es un marcador filogenético prometedor y ha centrado un nuevo trabajo de un grupo del área CIBER de Enfermedades Infecciosas (CIBERINFEC), en el Centro Nacional de Microbiología del ISCIII y del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CSIC-UAM); que ha sido publicado en Genes.

Para realizar este estudio, mediante herramientas bioinformáticas y reutilización datos de secuenciación genómica existentes en repositorios público, se ha ensamblado la región de codificación completa de los maxicírculos para 26 cepas prototípicas de especies de tripanosomátidos; el análisis filogenético de las mismas generó un árbol taxonómico robusto que permitía discernir incluso entre diferentes especies de Leishmania que son indistinguibles por métodos clásicos. Asimismo, el equipo investigador ha proporcionado un conjunto de datos de las secuencias de maxicírculos de 60 cepas de Leishmania infantum aisladas de pacientes de América, Europa Occidental y del Este y África del Norte.

“De acuerdo con estudios previos, nuestros datos indican que los parásitos de Brasil son altamente homogéneos y están relacionados con cepas europeas, que fueron transferidas allí durante el descubrimiento de América. Pero al mismo tiempo, mostramos la existencia de diferentes poblaciones (clados) dentro de la región mediterránea, que podemos diferenciar en base a una firma molecular del maxicírculo que es característica para cada clado”, afirma el miembro del CIBERINFEC en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa Jose María Requena.

Cabe destacar que se encontraron dos poblaciones de L. infantum coexistiendo en España, uno similar a las cepas americanas, denominado JPCM5, y otro ‘non-JPC like’, que podría estar relacionado con un importante brote de leishmaniasis ocurrido en Madrid, que tuvo su pico álgido en 2011. La leishmaniasis es una enfermedad parasitaria, que puede ser cutánea o visceral, diseminada por la picadura de un flebótomo infectado.  La forma cutánea se manifiesta por la aparición de llagas en la piel mientras que la visceral, más grave, produce afecciones sistémicas más difíciles de detectar.

En resumen, la secuencia del maxicírculo emerge como un marcador molecular sólido para el análisis filogenético y la tipificación de especies dentro de los cinetoplástidos, que también tiene el potencial para discriminar la variabilidad intraespecífica.

Artículo de referencia:

Assembly of a Large Collection of Maxicircle Sequences and Their Usefulness for Leishmania Taxonomy and Strain Typing José Carlos Solana, Carmen Chicharro, Emilia García, Begoña Aguado, Javier Moreno y José M. Requena.  Genes 2022, 13(6), 1070; https://doi.org/10.3390/genes13061070 

Foto de Jimmy Chan