Ministerio de Ciencia e Innovación

Cincuenta años de datos permiten reconstruir con la genómica cómo han cambiado el neumococo, las resistencias y la meningitis

Hospital Universitari de Bellvitge | lunes, 5 de octubre de 2026

La meningitis neumocócica es una infección grave causada por el neumococo, una bacteria que puede llegar a las membranas que rodean el cerebro por distintas vías. Un estudio liderado por un equipo de Microbiología del Hospital Universitario de Bellvitge-IDIBELL, con la participación del Wellcome Sanger Institute (Reino Unido), uno de los centros de referencia mundial en genómica microbiana, muestra que la vía por la que llega hasta ellas está estrechamente relacionada con las probabilidades de supervivencia del paciente. El estudio se ha llevado a cabo por personal investigador de las áreas de Enfermedades Respiratorias y de Enfermedades Infecciosas del CIBER (CIBERES y CIBERINFEC), a las que pertenecen varias investigadoras del equipo.

El estudio, publicado en The Lancet Microbe, ha analizado a 387 adultos con meningitis neumocócica atendidos en el Hospital Universitario de Bellvitge entre 1974 y 2023. Cuando la infección se había extendido a través de la sangre desde otro punto del organismo, 48 de cada 100 pacientes fallecieron durante los primeros 30 días. En cambio, la mortalidad fue de 10 de cada 100 cuando la meningitis estaba relacionada con una otitis y de 9 de cada 100 cuando la bacteria había llegado al sistema nervioso a través de una fuga de líquido cefalorraquídeo.

El trabajo es fruto de décadas de colaboración entre los servicios de Microbiología y Enfermedades Infecciosas del Hospital de Bellvitge, que han permitido conservar y analizar conjuntamente la información clínica y microbiológica de los pacientes. Estas cinco décadas de datos clínicos y microbiológicos se combinan ahora con el análisis genómico de 200 muestras de neumococo. “Poder observar una misma enfermedad a lo largo de cincuenta años nos permite ver aspectos que una fotografía puntual no muestra: cómo ha cambiado la enfermedad, cómo han evolucionado las bacterias que la causan y qué ha sucedido con las resistencias a los antibióticos”, explica Carmen Ardanuy, jefa de Sección del Servicio de Microbiología del Hospital Universitario de Bellvitge, investigadora del IDIBELL y del CIBERES y autora sénior del estudio.

La vía de entrada de la infección marca grandes diferencias en el pronóstico

En casi la mitad de los casos estudiados (174 de los 387, un 45%), la meningitis estaba relacionada con una otitis. En 105 pacientes, la bacteria llegó al cerebro a través de una fuga del líquido que rodea el cerebro y la médula espinal. En los otros 104 casos, el neumococo había pasado a la sangre desde una infección localizada en otra parte del organismo, mayoritariamente una neumonía, y desde allí había alcanzado el sistema nervioso.

Este último grupo presentó el peor pronóstico. Además, los pacientes eran, de media, de mayor edad y presentaban más enfermedades previas. Los resultados muestran que, detrás de un mismo diagnóstico de meningitis neumocócica, pueden existir situaciones clínicas con riesgos muy distintos. Conocer el origen de la infección ayuda a identificar a los pacientes con mayor riesgo de evolución desfavorable. El estudio también muestra que los distintos tipos de neumococo no se distribuyen de la misma manera según el origen de la infección y que algunos serotipos se asocian con formas más graves de la enfermedad.

¿Qué ha cambiado en 50 años?

Durante las cinco décadas analizadas han cambiado los tipos de neumococo que causan meningitis y también las resistencias a los antibióticos. Coincidiendo con la introducción progresiva de las vacunas neumocócicas conjugadas, disminuyeron los tipos de bacteria incluidos en estas vacunas. Los serotipos cubiertos por la primera vacuna conjugada, la PCV7, representaban el 37% de las muestras analizadas entre 1979 y 2000 y solo el 6% entre 2016 y 2023.

Al mismo tiempo, también disminuyeron algunas resistencias a los antibióticos. La resistencia a la penicilina pasó del 32% al 20%, y la resistencia a la cefotaxima, otro antibiótico utilizado contra estas infecciones, del 19% al 6%. El equipo investigador relaciona buena parte de esta reducción con la disminución de los tipos de neumococo resistentes cubiertos por las vacunas.

Este resultado tiene implicaciones que van más allá de la meningitis. Los datos muestran que la vacunación puede modificar los tipos de neumococo que circulan y, de forma indirecta, contribuir a reducir la presencia de bacterias resistentes a los antibióticos. Al mismo tiempo, otros tipos de neumococo pueden ganar peso, lo que obliga a mantener una vigilancia continuada.

Leer el ADN del neumococo para anticipar sus cambios

Para seguir esta evolución, el equipo investigador ha analizado el genoma completo de 200 muestras bacterianas recogidas entre 1986 y 2023. El análisis ha permitido identificar 60 familias genéticas distintas de la bacteria y determinar cuáles se han reducido, cuáles se han mantenido y cuáles concentran más resistencias a los antibióticos. Una parte del análisis genómico, incluido el estudio de asociación del genoma completo (GWAS), se ha desarrollado en colaboración con el Wellcome Sanger Institute.

Entre los tipos que siguen teniendo una presencia destacada se encuentra el serotipo 3, especialmente frecuente en las meningitis relacionadas con una otitis y entre las personas de mayor edad. Uno de sus linajes presentó una proporción superior a la esperada de casos graves y de mortalidad, aunque los autores subrayan que este resultado debe confirmarse en estudios más amplios y multicéntricos.

La vigilancia genómica permite detectar variantes que ganan terreno, seguir la evolución de las resistencias y aportar información para adaptar las estrategias de vacunación a medida que evoluciona la bacteria. Esta línea da continuidad a más de una década de investigación en vigilancia genómica del neumococo desarrollada por el Servicio de Microbiología de Bellvitge en el marco de distintos proyectos competitivos del Instituto de Salud Carlos III.

“Leer el ADN del neumococo nos permite entender cómo va cambiando la bacteria con el tiempo y disponer de más información para anticipar nuevos riesgos”, explica la Dra. Sara Calvo-Silveria, investigadora del IDIBELL vinculada al Servicio de Microbiología del Hospital Universitario de Bellvitge y primera autora del estudio.

El trabajo forma parte de la tesis doctoral de Sara Calvo-Silveria, defendida el 24 de julio en la Universitat de Barcelona con la calificación de excelente cum laude y mención internacional. Su investigación ha permitido aplicar las herramientas actuales de genómica a una serie clínica y microbiológica iniciada en el Hospital de Bellvitge en 1974, cuando estas tecnologías todavía no existían.

Referencia bibliográfica

Calvo-Silveria S, González-Díaz A, Cabellos C, King AC, España-Bonilla R, Berbel D, Tubau F, Yuste J, Martí S, Càmara J, Cheng HCR, Guillem L, Viladrich PF, Bentley SD, Liñares J, Lo SW, Ardanuy C. Five decades of pneumococcal meningitis in Spain: a single-centre, clinical and genomic, retrospective, observational study. Lancet Microbe. 2026:101471. DOI: 10.1016/j.lanmic.2026.101471