Dilucidan el origen de la fascioliasis, una enfermedad muy patógena, de efectos subdesarrollantes y distribución mundial

Santiago Mas-Coma, María Dolores Bargues y María Adela Valero, director y subdirectoras del Centro Colaborador oficial de OMS Ginebra y Centro de Referencia mundial de FAO/Naciones Unidas
CIBER | lunes, 10 de octubre de 2022

El equipo de la Unidad de Parasitología Sanitaria de la Universidad de Valencia, del CIBERINFEC y Centro Colaborador oficial de OMS Ginebra y Centro de Referencia mundial de FAO/Naciones Unidas, ha conseguido dilucidar el origen de la Fascioliasis, una enfermedad parasitaria que la Organización Mundial de la Salud incluye dentro de la lista de las enfermedades desatendidas prioritarias. 

Hasta la fecha, el origen de las Fasciolas se basaba en meras hipótesis, debido a las dificultades en desentrañar lo acaecido en un pasado remoto. Pero inesperadamente, la oportunidad de caracterizar molecularmente a Fasciolas propias y específicas de hipopótamos en África del Sur y su análisis genético comparado con F. hepatica y F. gigantica de todo el mundo (las dos especies de helmintos que causan la enfermedad), además de otros fasciólidos de elefantes asiáticos y cérvidos norteamericanos, ha proporcionado la base evolutiva y el reloj molecular adecuados para desentrañar este galimatías multidisciplinar. "A veces la respuesta se encuentra donde menos se espera, a nadie se le había ocurrido que la clave se encontrara en los hipopótamos", apuntan desde el equipo de investigación. Sea como sea, este hecho recuerda que el hipopótamo es la especie de mamífero filogenéticamente más alejada de la especie humana que también es capaz de ser infectada por el virus SARS-CoV-2 causante de la COVID-19 y da mucho que pensar sobre similitudes de inter-relación agente causal / hospedador en estas dos enfermedades infecciosas.

Ahora, un amplio estudio multidisciplinar ha permitido deducir que F. gigantica se originó en el sudeste de África por especiación consecuente a fenómeno de captura desde hipopótamos a bóvidos arcaicos durante el Mioceno hace unos 13,5 millones de años. Por su parte, F. hepatica se originó en el Próximo Oriente también por fenómeno de captura desde hipopótamos a ovicaprinos a finales del Mioceno - principios del Plioceno, entre 6 y 4 millones de años, concretamente en la región que posteriormente constituiría el denominado "Fertil Creciente" donde tuvieron lugar los primeros pasos de la domesticación y con ello el comienzo del Periodo Neolítico. Estos descubrimientos ofrecen la base de partida para poder reconstruir la expansión mundial de esta enfermedad y establecer cuáles son las estrategias que estos dos parásitos utilizan para poder expansionarse hasta cubrir casi todo el mundo, incluyendo áreas muy extremas de endemia humana tanto a gran altitud como en el Altiplano Boliviano a 3800-4100 m, como en el Delta del Nilo a nivel del mar en Egipto, y desde el Sur de la Patagonia hasta el desierto del Sahara.

Un hallazgo importante sobre los agentes causaless de la Fascioliasis

La Fascioliasis es una enfermedad zoonótica es de transmisión vectorial por pequeños caracoles de agua dulce anfibios y causa innumerables pérdidas económicas en ganadería. Su importante impacto en salud pública se debe a su gran patogenicidad, con secuelas post-tratamiento, efectos neurológicos extremos y oculares incluyendo hasta ceguera irreversible, e inmunosupresión facilitante de confecciones conducentes a alta morbilidad e incluso muerte, dando lugar a situaciones de marcado subdesarrollo en las comunidades rurales afectadas.

Se trata de la única Trematodiasis humana de distribución mundial, mostrando una gran heterogeneidad en patrones de transmisión y situaciones epidemiológicas, que dificultan la definición de medidas preventivas e iniciativas eficaces de control. Los numerosos estudios genéticos destinados a esclarecer la evolución de esta enfermedad en las diferentes regiones,  continentes y países del mundo demuestran la existencia de un efecto fundador, sugiriendo una diseminación de la Fascioliasis humana y animal a partir de uno o pocos centros origen. De aquí la importancia trascendental de poder establecer el origen de los dos agentes causales y comprender las estrategias utilizadas por estos parásitos para haberse podido expansionar mundialmente.

Artículo de referencia:

Bargues M.D., Halajian A., Artigas P., Luus-Powell W.J., Valero M.A. & Mas-Coma S., 2022. Paleobiogeographical origins of Fasciola hepatica and F. gigantica in light of new DNA sequence characteristics of F. nyanzae from hippopotamus. Frontiers in Veterinary Science. 9: 990872 (28 pp.). doi: 10.3389/fvets.2022.990872.